lunes, 30 de julio de 2012

Volví, qué remedio

Ayer volví, sin querer, a las calles donde empezó todo. El cielo seguía siendo nítido, a punto de llover, igual que entonces. La luna iluminaba con los mismos ángulos de reflexión como si nos esperase, como si nos hubiera añorado. Pero esta vez no iba contigo. Esta vez te había cambiado por otra. Las calles se revolvieron contra mi, interrogantes. Lo que nos habían regalado era sólo para nosotros. Les expliqué que yo lo había intentado. Me respodieron que no lo suficiente. Abandoné aquellas encrucijadas de día, como entonces. Pero el sol, la brisa, y las calles no eran las mismas.

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