martes, 10 de julio de 2012

¡Quiero aprobar!

Andaba incómodo por la calle. Con peso de más en el alma. Caminaba a trompicones. Trastabillando con los transeúntes. Le daba vueltas a cual podría ser su explicación. Andaba rompiéndome la cabeza, pensando en qué podría ser la causa de mis tropiezos cuando creí dar con la respuesta. Me precipité dentro de la primera tienda que ví abierta. Entré tan rápido que casi me caigo al suelo al abrir la puerta. Mientras me recomponía, miré a la extrañada dependienta y la saludé.
- Hola buenas tardes.
La dependienta me sonrió con una sonrisa cálida y agradable.
-Hola buenas tardes. ¿Qué desea?
Yo alcé la vista con un brillo en la mirada que me calentaba por dentro.
-Que me recuerden.

En el fondo sólo quería aprobar CSD. Pero me crecieron los enanos por eso del circo, y acabé aspirando a ser alguien que, probablemente, no estaba destinado a ser.

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