Y dime, si hoy acabase el mundo, ¿estarías conmigo? Yo creo que no. Seguramente te disculparías. Afloraría en tu rostro una sonrisa derrotada y balbucearías excusas que ni tu misma crees. Ahogarías dentro de ti el impulso ancestral de avalanzarte sobre mi. Lentamente, con parsimonia, comenzarías a cantar una canción. Una que nunca nadie a escuchado. Yo, al principio con voz ronca, y a regañadientes, te acompañaría. Después, no sé. Cuando el silencio planease entre nosotros, ese silencio que llenaría el beso que no nos corresponde, buscaría alguna respuesta ingeniosa a una pregunta lanzada a bocajarro. Un remordimiento plasmado como '¿alguna vez has fallado a alguien?' y una respuesta adornada de una sonrisa escéptica 'nunca me he rendido'. Nunca me he rendido hasta ahora. Las luces lo iluminan todo. La esperanza vuela hacia un cielo violento. Pídeme alguna vez que te desmenuce todo esto, porque llorarás conmigo. Por eso, ahora, todo explota. Nuestro testamento no es otra cosa que besos heredados y miradas preñadas de culpa. Eso es lo que dejamos a nuestro paso y llevamos con nosotros. Por eso hoy he decidido por dos hombres. Sé que puedo emerger entre mis ruinas. Entre los escombros de lo que queda. Los que parecían perdidos ahora brillan. Las voces afloran, los gritos de ánimo pueblan el desolado futuro. Y lo pintan. Ingredientes de tragedia griega, colisiones, por ejemplo, en la luna. Te suplico que me dejes seguir hasta el final. No me pares ahora, ahora que estoy decidido a no abandonar. He aprendido a respirar otra vez. A sudar y respirar. Houston, tienen un problema. Si no hay camino, ando e invento uno. Me invento el camino y mi coraje. Un soliloquio que engloba algo así como:
-¿Funcionará?
-No lo sé.
-¡Entonces miénteme!
Tengo asientos de primera fila para el fin del mundo. Pero no me resigno porque ya he llegado. Las últimas imágenes desfilan ante ti, regalándote un final digno de un dios y propio de un heroe. Depués, fuegos naturales te despiden y todo acaba con un gran estruendo.
Luego, el silencio. Silencio que llenariamos si aún estuviese ahí para besarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario