Ya no me gusta como sonríes.
Ahora tu sonrisa está hueca.
Como la de un pirata.
Hueca y desalmada.
No me da miedo. No te equivoques.
Simplemente no lo entiendo.
Te has quedado sin nada.
Y aun así, mantienes esa pertinaz mueca.
No te voy a preguntar el porqué.
Sé que quieres que lo haga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario