jueves, 9 de diciembre de 2010

La historia terminable.

Se retorcía las manos con nerviosismo. Era la tercera ventanilla del día. Se había puesto su mejor traje. El letrero rezaba: administración. Hola buenos días, como le habrá comentado su compañera, vengo a ver si esta vez aceptan mi caso. Supondría bastante alivio para mi situación actual y.. mire sin rodeos, estoy totalmente desesperado. El encargado de administración levanta las cejas y fuerza una mueca, una boca torcida. Me lo han vuelto a denegar, piensa. Verá, según tengo entendido es la segunda vez que viene a solicitarnoslo. Bien, es totalmente normal que se denieguen este tipo de casos las primeras veces. Pero no ceje en el empeño, hoy no podemos quererle. No pierda la esperanza. Quizá a la tercera vez logre que nos volvamos locos por usted.

No hay comentarios:

Publicar un comentario