Me he equivocado. Me dejé llevar por certezas infundadas, el frío me volvió cálido. Las hojas del otoño ya poblaban las aceras. Y yo necesitaba que me recordasen. Pronto me iría y necesitaba una habitación a donde volver. Así me sentiría seguro. Pero me he equivocado. He alimentado tu hoguera con madera que yo no he buscado. Te lancé flechas sin mirar el blanco. Acerté y, aún así, me he equivocado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario