sábado, 15 de septiembre de 2012

Jorges

Tengo una voz rotunda y defintiva. Esta mañana ha acudido a mi. En forma de ayuda. En forma de regalo. Así puedo susurrarte cosas que, de otra manera, serían absurdas y ridículas. Mi voz hoy te llega dentro, vibra en tu pecho y perdura en ti. Te lo veo en los ojos.

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