lunes, 10 de octubre de 2011

Lil

Esta ciudad ha aprendido a conocerme. Está tan segura de su juego, que se permite iluminarme por las noches.Se ha propuesto atraparme en sus calles tortuosas. Vaya a donde vaya me observa desde sus balcones, se recrea tras las cortinas de las ventanas. No puedo huir de ella. Sabe que intenté dejarlo todo atrás. Y también sabe que no lo conseguí. Por eso ahora, me persigue entre las sombras de sus edificios. Juega con mis pasos ebrios. Es inútil que intente escapar. Siempre encuentro algún alféizar en una ventana o un simple quicio de puerta que me sonríe en forma rectangular. Estoy totalmente perdido en una ciudad que conozco como la palma de mi mano. Construí un laberinto para olvidar, y ahora me he olvidado de salir de él. Esta ciudad acabará conmigo y consigo misma.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario