viernes, 28 de octubre de 2011

Fiasco

Entre las lágrimas de este otoño aparentemente eterno, 
recuerdo los eucaliptos bañados por un tierno amanecer. 
Las ventanas entreabiertas suspiraban por verse colmadas de pálidos y, a la vez, brillantes colores. 
Solo necesitaban que un despilfarro se deslizase entre sus ansias y la rapidez de sus parpadeos. 
Las páginas de mil sonrisas esperan
para verse abrumadas por una serie de diferentes carcajadas desconsideradas.
Todas con un denominador común y un futuro incierto, pero siempre juntas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario