Bailas como tu prominente estómago te lo permite. Pablo, digo tu nombre y aflora mi sonrisa. Probablemente nunca leas esta elegía a tu paso por este mundo. Sólo te hago inmortal porque algo en mí, sabe que lo mereces. Todo el mundo debería conocerte y viajar contigo cinco horas a una playa donde reirse al viento. Baco lo plasmó hace tiempo como ninguna estatua logró detener. No beber contigo, no comer, no respirar tus palabras es no haber vivido lo suficiente. Espero que cada día me perdones cuando te odio por ser un buen amigo y mejor persona.
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