Imagina que te quedas. Que decides perder el tren. Que al final vienes al cine conmigo y que respondes a todas mis preguntas. Imagina que te abandonas, de una vez por todas, a mi mirada. Que me sonríes sin vértigo y sin culpa. Imagina que no me rompes el corazón pero si las cadenas. Piensa en tu cabeza reposando en mi hombro, en mi mano alrededor de tu cadera. Imagina un diálogo de miradas sin secretos. Imagina sonrisas cómplices y sábanas arrugadas. Imagina que te quedas. Que no te vas. Que nunca te has ido. Que me regalas tus ojos verdes y yo silencio mis rabiosos latidos desbocados. Imagina que no existe ese tren. Imagina que te cojo el teléfono cuando estabas debajo de mi casa. Imagina que te quito la maleta. Imagina que te beso. Que nos besamos. Que estallamos juntos. Imagina que la canción que te toqué eramos nosotros dos. Imagina que miras, una última vez, hacia atrás. Imagina que yo corro hacia la estación desesperado. Imagina que no coges el tren. Imagina que cambiamos nuestras decisiones y reescribimos nuestra historia. Imagina que nos equivocamos, que doblamos la apuesta, que perdemos y que nos reímos. Imagina que bailamos, que te levanto el vestido y me pegas. Que te invito a chupitos y me tiro la sal por la cabeza. Imagina que no robas esa botella. Imagina que me rompen el labio por ti y que tu me llamas cobarde.
Imagina que no tengo que suspirar y decirte que "quizás, en otra vida". Imagina que no lloraste cuando te fuiste. Imagina que nunca hubieras tenido que hacerlo. Imagina que decidiste quedarte conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario