Nach, querido, como muy bien sabes me acabo de graduar. Y bueno, la verdad es que siempre me he comportado como el típico hermano mayor. Discusiones en la cena, sábados de resaca en el salón y peleas por la ropa. Nunca te he pedido que me cuentes nada, ni que confíes en mi. Y he intentado darte los consejos justos para que no me llamaras pesado. Los típicos. Que aproveches el colegio. Que persigas a las tías. Yo que sé. Lo típico. Me gusta pensar que yo he sido Alastriste y tú, Iñigo. Ese momento en Breda cuando Iñigo reflexiona y piensa que el capitán no le da consejos, pero se limita a estar a su lado cuando las cosas se ponen feas. Cuando Iñigo se enzarza con un mamao y aparece Alatriste. No se si te acuerdas. Pues eso. Para refrescarte la memoria te recuerdo Santander. Y si, yo también estoy sonriendo. Me acuerdo tu mirada seria mientras Diego te echaba la bronca después de sacarte de la comisaria. Y te decía que estas cosas a tu hermano se las podías hacer pero a él no. Muy digno él. El abogado de Mario Conde. Mas mamao que un sapo tailandés. El jodío.
Bueno, pues eso. Me permito mi graduación para darte la chapa. No te lo voy a decir a la cara porque nos conocemos. Tú sudas de mi y a mi me da pereza seguir. Así que te lo escribo, yo tranquilito en mi cuarto de Francia. Y tú menos tranquilito por tus exámenes en donde lo leas en Madrid. Leí alguna vez, no tengo ni idea donde, que dar consejos es una forma de nostalgia. De suspirar recordando viejas andanzas. Y sí, probablemente es eso. Nostalgia por el camino que dejo atrás. Y que tú, ahora mismo, estás empezando.
Lo primero y lo esencial. No es que curres, ni que atiendas en clase. Lo esencial es pegarte a las mujeres y, sobre todo, a sus apuntes. Eso ya te lo dije en su día así que no voy a ser mas pesado con esto. Creo que ya me has hecho caso. Lo único, decirte que no te fíes de los apuntes de los tíos. Nunca. Pueden engañarte con las portadas y la letra. Pero nunca de verdad, nunca. Los apuntes de los tíos son para quien se los ha hecho. Punto. Para nadie mas. Siempre hay un tema que solo él sabe que no metió o una fórmula que se sabía de memoria y que a ti te vuelve loco porque no la encuentras. Apuntes de mujeres.
Después viene disfrutar. Y te lo digo así, tal cual, sin remiendos: disfrutar. Que sí, que es una carrera jodida. Y que tus amigos se van a Marbella y te mandas fotos mientras tu chapas. Pero disfruta tío. De verdad. Ahora mismo, en primero, entiendo perfectamente que me mandes a la mierda. Yo me habría mandado a mi mismo a la mierda. Yo estuve súper jodido con física. Y si alguien me viene con una sonrisa de imbécil en los labios y me dice: ¡eh! ¡tío! ¡disfruta! Le habría contestado que si es gilipollas. Pero te lo digo ahora, cinco años después. Te digo que disfrutes de todos los momentos. Que sepas como aprovecharte de ellos. Estas haciendo una carrera de fondo, de aguante. Tienes que aprender a reírte de ti mismo. A decir: ¿Os acordais de ese examen que peté? ¡Pues he sacado un dos! Y descojonarte. Aprende de los momentos de tensión. De las agonías antes de las notas. De los nervios antes de un examen. De verdad, aprende de ellos. Ayer hice una presentación de 20 minutos en francés. Me sudaban las manos y mi corazón era Moria. Estaba acojonado. Pero intenté mostrarme tranquilo, y siempre, siempre me acuerdo de cuando estaba sentado en la mesa esperando a que me dieran las hojas de examen. Moviendo los pies como un loco y riéndome histérico. Deseando suerte a todo el mundo. Piénsalo. Disfruta de tu acojone. Piensa que después habrá un momento en el que estarás tranquilo, todo te parecerá lejano y dirás: ¡joder que acojonado estaba!
Aprende. No hay nada más gratificante que el sufrimiento. Cuando al final entiendes algo te sientes un jodido titán. Cuando sacas un problema dan ganas de gritarlo en la biblioteca. Te gustaría que es problema tuviese forma humana para chillarle: ¿Ahora qqqqquueee hijo de perra? De todas formas, hay muchas cosas que necesitan reposo. Las fórmulas necesitas asimilarlas. El concepto tienes que desentrañarlo poco a poco. Y te pasará que estas hablando con tus amigos pensando en ese problema de mierda que no te sale. El jodido caudal que te da el doble. ¿Porqué? ¿Porqué? Habrá insomnios te lo juro. Noches que no duermas pensando que repites de curso o que te vas a cuarta convocatoria. Yo las he vivido. Todo Dios las ha vivido. Y el que te diga que no, es un soplapollas al que no tienes que juntarte. Pero después revientas el examen -a la tercera, a la cuarta, que mas da- y sales de Maracaná exultante. Contento. Como un jodido gladiador herido pero vivo. Entonces, en esos momentos es donde tienes que sacar fuerzas para lo siguiente. Agarrarte a ese: si he aprobado esto, que me echen lo que sea. Ampárate en la sensación de creerte invencible. Pero no peques de chulo. No te creas la ostia de listo por aprobar algo difícil porque te aseguro que en la casa del pobre la felicidad dura poco. Y si no es una, es otra. Los exámenes no tienen sentimientos. Te follan y no te llaman al día siguiente. Que gracioso, que gracioso, pero ya me llorarás despechado. Pero llora, chilla, di que es injusto y mamate dos dias regodeándote en tu tristeza. Pero luego, levántante, siéntate otra vez y échale otro pulso a esa mierda de asignatura.
Y despechado o no, no te rindas. Da igual si pasas o repites. A lo largo de la vida la gente dudara de ti. Te medirán, te adjudicarán un grupo y te pondrán una etiqueta. Siempre pensarán o que has estudiado poco, o que eres un vago o que no eres listo. Por cualquier motivo, pero dudarán. Yo sólo te digo que seas constante. Cree en ti mismo. Cree en ti mismo con todas tus fuerzas. Sé consciente de tu potencial. El abuelo decía eso de: si este chico cuando quiere...Y ahora quieres. Y puedes. No dudes. Flaquea, sí. Te quedarás sin ganas. Lo mandarás todo a la mierda porque es difícil y el final esta lejos. Pero no dudes. Cree en ti mismo. Nadie lo va a hacer por ti.
Estás en primero, no ves el final y las cosas que estudias son jodidas y sin sentido. Pero lo que buscan es formarte la cabeza. Que seas rápido en los cálculos y que no titubees delante de las unidades. Tienes delante de ti una carrera preciosa -es así de cursi, pero es verdad- donde aprendes porqué vuelan los aviones, porqué cuando abres el grifo sale agua y porqué no se caen los edificios. Estás en una carrera donde los amigos son tus pilares y donde os apoyáis los unos a los otros. Ahora empezáis muchos, pero elige a los que te hagan reír y olvidar en los descansos y, a la vez, con los que discutes planteamientos y maneras de ver los problemas. Esos amigos son oxigeno en tu cabeza. Risa e inteligencia. Los amigos son muy importantes tronqui. Son gente que, llegado el momento, no te va juzgar. Solo va a ser otro Alastriste que te apoya en los momentos jodidos. Que llegarán. Los mensajes de animo antes de un examen complicado calientan el corazón. Recuerda ser tu también un cimiento, una base para ellos. Y así dicho sea de paso, un abrazo a tiempo vale más que mil palabras de consuelo.
Y poco más. Acabo de hablar contigo y el lunes empiezas exámenes. Sabes que por mi cuarto hay frases de todos los notas que han escrito algo en su vida. Me las he escrito en papeles que he colgado de cualquier lado para leerlas de vez cuando. Lo malo es que el viento cuando dejan abierta la ventana las tira y ya no tengo ni idea de donde están. Pero vamos, la mayoría te las sabes. Unamuno y su Obra de modo que merezcas a tu propio juicio...El calendario de Benedetti siempre abierto por el seis de mayo: Lo mejor para un naufragio es un desahogo. Alonso Quijano montanto Rocinante, abatidos los dos, diciéndote que el mal y el bien no son durables. Incluso los turboraperos que escuchábamos antes, la sentencia de no hay lugar para el cansancio. Las frases que apuntábamos del Call of duty, ¿te acuerdas? Patton también esta inmortalizado por ahí: La presión hace el diamante.
Pero la que siempre me retumba dentro, la que nunca he tenido que escribir porque me la se de memoria, es una de Cortázar (de hecho me la encontré hace poco en Twitter y me di cuenta que me la había inventado completamente, pero mola más mi versión). Da igual si pasas o no de curso Nach. Lo que importa es cómo lo enfoques. Y que nunca deje de emocionarte aprender cosas nuevas.
Has chapado como un desgraciado. Así que no me sorprendería que pasases de curso. Y no te desanimes si no lo haces. Disfruta joder. Que la vida del estudiante son dos días. Por lo demás viaja -mucho-, mamate -también mucho- y disfruta de la amistad y del amor; que es lo mas importante que nunca sera del todo nuestro. Pase lo que pase yo confío en ti y seguiré siendo tu Alatriste.
La frase de Cortázar es:
En lo mas recaído de la derrota siempre hay algo que pugna por levantarse.
Pues eso. Siempre nos sobrarán cojones para levantarnos. Ya lo has demostrado. Y te lo tendrás que repetir muchas veces más. Otra frase, de Márquez, dice que los hombres no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, si no que la vida los obliga otra vez y muchas veces a parirse a si mismos. Te los comes.
Suerte.
Tu hermano que te quiere, aunque nunca te lo diga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario