Sé que lo lees y lo sientes. Sólo quería decirte que lo escribo y lo siento. No creas que soy de esos que no piensan lo que dicen. Soy auténtico. Un romántico. Uno de esos payasos que prefieren ir de frente a los rodeos de vocablos. No. Soy de piñón fijo. No tengo otra marcha. Y lo siento. Los golpes me educaron así. De esta manera, siempre hay menos al final.
Este es para tí. Y lo sabes. Vaya Sol.
No te preocupes, yo te quiero como eres.
ResponderEliminarQué remedio.